Soy así, y he aprendido a aceptarme con mis virtudes y mis defectos. Con los años vas aprendiendo, aunque no sea un camino fácil.
Lo que no puedes cambiar, no tiene sentido preocuparse por ello; si puedes, y quieres, no es la solución preocuparse, sino ocuparse.
Pero sobre todo, mucho amor. Es difícil conseguir que te quieran si la persona que tienes más cerca, que eres tú mismo, no eres capaz de saber apreciar lo que tienes, cómo eres. Si tú no puedes, ¿quién desde fuera será capaz...?
¡Querámonos mucho!
