Me da miedo desear, porque todo lo que deseo, hasta los deseos de los que no soy consciente, se cumple.
¿Y quién sabe si alguna vez, de manera inconsciente, realizo un deseo inadecuado...?
Hoy era un día de lluvia también. Pero de los bonitos. De los reconfortantes. Quizás porque estaba en casa, y al salir al balcón hacía una temperatura muy agradable. Me senté. Lluvia, tintineo, grises, luces, manos calientes, encogida en ovillo, mirada al horizonte.
Amo-odio los días de lluvia.
Me encanta envolverme en la mantita y acurrucarme en el sofá, hacerme la perezosa, o asomarme al balcón y ver llover, sentarme ahí con una taza de té rojo y disfrutarlo. Incluso me gusta mojarme. En casa nunca sé dónde hay un paraguas.
Pero los odio cuando significan que se acortan los días, que el sol se acuesta temprano, que me roban las horas y la energía, y me empapan de nostalgias.
Hoy decidí amarlo.
Té rojo especiado en taza de "La gran ola", de Hokusai
Iba a escribir sobre algo que tenía pendiente... pero los días de lluvia y frío me ponen tontona. Así que pa' otra. Hoy era día de mantita y té, acurrucada junto a la ventana viendo llover. Y de canciones melancólicas. Se coló, no sé por dónde, en mi cabeza "Vértigo", de Ismael Serrano "Recibiré postales del extranjero, tiernas y ajadas, besos, recuerdos. ¿Cómo están todos? Te echo de menos. Cómo pasa el tiempo..."
Y de ahí me pasó a dentro, muy dentro, como un gato que se agarra a las entrañas.
Tengo que aprender a vivir con, y tengo que aprender a vivir sin. A pesar de que soy alumna aventajada, a veces me cae algún suspenso cuando me la juega el subconsciente.
Ordenar los cajones. Cada cosa en su sitio. Aunque cuando duermo a veces se desordenan y salen las cosas de su sitio.
Hoy internet me puso delante gracias a la casualidad a una cantante francesa. En realidad ya la había descubierto hace tiempo, pero no recordaba su nombre, ni la relacionaba con aquella canción, que era mucho más vivaz. No la reconocí. He dado con el lado melancólico de Joyce Jonathan. Ideal.
Nada aconsejable para un domingo de lluvia por la tarde si solo quieres que llueva fuera...
Me encanta la música francesa, y adoro siempre descubrir cosas nuevas.
Os dejo un par de canciones de las que descubrí hoy:
"Les souvenirs"
"Un peu d'espoir"
Y es que ese piano que llora, y esa voz dulce y suave que acaricia... Melancolía en estado puro.
Joyce, a partir de ahora no pienso perderte la pista...
Estos días no he escrito nada porque desde que el miércoles pasado se confirmasen los mayores recortes que ha sufrido la historia de la democracia española sólo me salía expresarme con exabruptos, acordándome "cariñosamente" de Rajoy y sus colegas, y la madre que los trajo al mundo a todos ellos.
Y me indigno porque yo sí creo que hay otra forma de hacer las cosas, no solamente yendo a por el trabajador medio, ya incluso hasta a por el parado, y dándole a entender a las grandes fortunas que la crisis no va con ellos, que cuando pide que arrimemos todos el hombro, no se está refiriendo a sus hombros precisamente. Los que más podrían hacer son los que menos hacen.
Por eso yo, como tantos otros españoles, el pasado jueves, 19 julio, me eché a la calle. Acompañada por mi pareja y por mi padre, la persona más luchadora y reivindicativa que conozco, que en los tiempos que no había democracia se llevó más de un palo por luchar por lo que nos correspondía y no teníamos... y una vez conseguido, estamos volviendo a perder en estos días. Los derechos
Mi padre ya hizo su lucha en su momento, y sigue joven y con ganas, con muchas ganas para seguir alzando la voz y que nadie se la calle; pero también creo que es la hora de tomar su relevo. Quizás no solo para que descanse y no se agote en su lucha, sino para unirme a él y hacer ver que somos más.
Me toca luchar para que sigamos teniendo una sanidad y una educación completamente pública y de calidad. Me toca luchar para que no sea el trabajador el que pague los platos rotos de lo que hicieron los especuladores. Me toca luchar por que todo el mundo tengamos los mismos derechos y las mismas oportunidades, y no por tener más poder optar a ser mejor. Me toca luchar por algo que nos están haciendo creer que podemos renunciar a ello por los momentos que estamos viviendo, y ni mucho menos es así: nuestros derechos.
No nos mires, ¡únete!
Mis armas son mis manos, y mis palabras, y aquí estoy, valiéndome de ellas, para que no caigamos en el conformismo, en el "nos ha tocado vivir ésto", porque hay gente que está pasándolo realmente mal, y mi conciencia no puede consentir que eso suceda mientras a otros la crisis no les toca ni de refilón, ni van a contribuir mínimamente, como estamos haciendo todo el resto, para solucionarlo.
Y quién mejor para decirlo a través de la palabra y su música que Ismael Serrano con esta canción de su último disco...
Habría que someterlo a referéndum, como muy bien dice él...
Tenías varios másters en despedidas y entre las manos añicos de corazón. No dabas abasto a repartir tiritas. De sueños y suspiros eras cazador.
Confeso ladrón de besos no robados, malabarista de miradas en rehabilitación. Talón de Aquiles de la ternura no declarado, Habitante de las letras en mil y una canción.
Como sucedáneo de los besos, abrazos. Latidos que el frío que amabas congeló As de guía para ti cualquier lazo Dudar de la duda de tu frío interior
Me gustan los idiomas. Siempre me han gustado, y la verdad es que no se me dan mal.
Nunca me canso de aprender; me gusta conocer gente de todas partes; me gusta poder entender las canciones, y ver las películas en versión original.
El año pasado decidí apuntarme a francés en la escuela de idiomas ¿Que por qué francés? Realmente no lo sé. De italiano ya me saqué el título, y a Inglés me apunté un par de veces para que no se me olvidase, pero no me encontraba motivada y abandoné. Así que decidí inscribirme a un idioma del que no tuviera ni idea, y de esta manera estaba obligada a ir siempre a clase si quería conseguir algo. Y fue lo que hice.
La experiencia me encantó. Conocí a gente estupenda que fueron mis compañeros, y aprendí lo básico-basiquísimo del idioma. Pero suficiente para ir entendiendo cosillas que me hacen ilusión pues, oye, entre eso y no saber nada, ya di un paso bastante grande.
Este año he querido dar prioridad a otras cosas que considero más importantes, y lo he aparcado (además de mi maldita inconstancia a la hora de cumplir planes), pero me ha ayudado también a descubrir música que de otra manera no hubiese tenido en cuenta. Entre ellos Patrick Bruel, que me encanta y está entre mis preferidos en este momento; Rose, otro descubrimiento genial, también de mis preferidas; y Francis Cabrel (adoro su canción "Je l'aime a mourir").
Y para muestra, un botón. Espero que la disfrutéis:
P.D: Y mi último gran descubrimiento: Zaz. Os la recomiendo!