Un esfuerzo ingente sin frutos. Quizás hoy piense que no mereció la pena invertir tanto, sacrificar tanto. Y puede que lleve razón. Pero yo di todo lo que estuvo en mi mano, nada me puedo reprochar.
Ahora feliz de recuperar mi vida, decidí empezar a cumplir sueños. De los grandes, pero también de los pequeños.
Ikea me lee el pensamiento
Cuando uno se marcha tanto tiempo no sabe cómo volver a tocar la puerta. Tengo tantas cosas que contarte desde que no te he vuelto a ver, he visto tanto, he disfrutado tanto. Me acordé mucho de ti, e imaginaba mientras vivía todo aquello las fotos que te enseñaría, qué te contaría, las curiosidades que me han pasado, los momentos de risas y las nuevas amistades, y todo ese nuevo mundo que he descubierto, que imaginaba y que hasta ahora no pude ver.
Ha pasado mucho tiempo. Quizás demasiado. No sabes cómo llamar a la puerta. Alzo los nudillos y la mano se presta poco decidida. Tímidamente, con sonrojo, los ojos mirando al suelo y la voz temblorosa...
"Toc, toc"
-"Hola... ¿me dejas pasar?"


