No recuerdo bien su cara. Pero tengo una imagen grabada en la mente como una fotografía: Sobre el suelo, su brazo extendido, inerte y ya frío, y a un metro escaso, también abandonado sobre el pavimento, un paquete de tabaco con la inscripción "Fumar mata".
Para quien no se hubiese creído la publicidad disuasoria de las cajetillas.
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas
domingo, 11 de mayo de 2014
La última calada
Aquí se habla de...
cosas de mi día de hoy,
diario,
en el trabajo,
muerte,
reflexiones
sábado, 14 de mayo de 2011
Polvo eres...
Hace unos días venía escuchando la radio, que tanta compañía me hace en los desplazamientos del y hacia el trabajo, un programa en el que hablaban de un curioso libro. La segunda parte de "Polvo eres", de Nieves Concostrina, al que ha titulado "Y en polvo te convertirás"
Me resultó muy curioso cómo de un tema tan serio, que tanto suele asustar, o al menos imponer respeto, surgen las historias más surrealistas e hilarantes. Pensé que, aunque no fuese un libro para pasar con él a la historia, al menos sí sería entretenido, y cuanto menos, sorprendente.
Hablaban cómo, por ejemplo, cuando murió Kurt Cobain no le dejaron "instalarse" en ningún cementerio, puesto que no querían que les sucediese como con la tumba de Jim Morrison, que se convertió en lugar de culto y peregrinación, saturando de visitas el cementerio de París. Y Kurt, tras su muerte, se quedó sin "casa". Así que su mujer decidió incinerarlo y repartir sus cenizas. Un montoncito se lo quedó ella, que lo guardó en un bolso con forma de peluche, el cual conservaba en su propio hogar. Un día entraron en su casa a robar y se llevaron, entre otras cosas, el bolso. Al tiempo, las cenizas de Kurt Cobain se vendían (y se compraron) en internet. Ya ves, hay gente para todo... Incluso se dice que Courtney Love, su mujer, acostumbrada a aspirar todo tipo de sustancias, quiso hacer lo mismo con las cenizas de su difunto marido.
Pero no era ésta la historia más llamativa de las que hablaron. Me surgió una duda que nunca me había planteado hasta que oí ese programa de radio. ¿Qué pasa si en una pareja de hermanos siameses muere uno de ellos...? Curiosa pregunta... ¿Acaso tendría que cargar el hermano vivo con su hermano muerto pegado a su cuerpo...? Porque si no comparten órganos vitales, no tienen por qué morir a la vez... Pero a lo mejor tampoco pueden separarse... Ya de por sí, la vida de los siameses me ha parecido algo llamativo, porque están obligados a ponerse de acuerdo en todo. Si en la vida era así, ¿sería así también en la muerte?
Explicaron entonces el caso de los hermanos Chang y Eng Bunker, provinientes de Siam, origen del nombre de gemelos siameses. Es curiosísimo cómo tenían vidas independientes, cada uno con sus respectivas mujeres tuvieron 10 y 12 hijos. Y digo "curiosísimo" porque me estoy imaginando el acto de concebirlos, no sé si el otro se quedaba allí, que no le quedaba más remedio, comiendo palomitas mientras lo veía o, ya que estamos, hacemos una orgía y se unía su mujer...
Imágenes del cementerio judío de Praga. Un curioso lugar que aconsejo visitar. Octubre 2008.
Aquí se habla de...
cementerio,
curiosidades,
fotos,
libros,
muerte,
reflexiones con pies y sin cabeza
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

