sábado, 26 de julio de 2014

Soñando despierta

Creo que voy a despertar. Todo es tan surrealista. Sí, en cualquier momento abriré los ojos y pensaré en las cosas tan extrañas que he soñado. Incluso puede que me ría, o me quede mirando al infinito con una cara de no puede ser que esté pasando.  Por extraño, y por imaginarlo inalcanzable. Me costará creer que esté sucediendo. A pesar de que algunas cosas las desease tanto. Tanto, tanto como para que al fin sucedan aunque cueste creerlo. Y cuando al fin suceden nada se parece a lo que había soñado...

Creo que sólo me queda buscar nuevos sueños. O soñarlos de nuevo para cambiar el final.


Fuyi San, un sueño cumplido

domingo, 15 de junio de 2014

Sentimiento animal

Hay quien dice que los animales no tienen sentimientos. Creo que es más bien aquél que hace una afirmación de esa clase quien no tiene sentimientos. Perros que se desviven por sus dueños, que son capaces de caminar kilómetros y kilómetros para encontrarles a pesar de que hayan sido abandonados, o esperarles puntualmente cada día en el mismo sitio como solían hacer a pesar de que los demás sabemos que no va a volver, como le sucedió a Hachiko

Estatua de Hachiko en la estación de Shibuya (Tokio)


Hace unos días vi algo que me impactó, consiguiendo encogerme el corazón. A todos lo primero que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de sentimientos de animales son perros y gatos, con los que estamos tan acostumbrados a convivir. Pero ¿alguien ha pensado alguna vez en los sentimientos de un pájaro, por ejemplo?

Iba conduciendo durante mi jornada de trabajo y en el arcén vi uno de esos tantos animalitos que sufren el infortunio de que un golpe con un coche se lleve su vida por delante al cruzarse volando delante de él. Yo reconozco que soy muy sensible y no puedo evitar que estas cosas no dejen de afectarme. Pero lo que realmente me impactó no fue ver su cuerpo inerte en la carretera, o no sólo eso. Sobre él, otro pequeño gorrión no dejaba de saltar, moverse, intentar movilizarle, buscando inútilmente una reacción, sin llegar a comprender qué sucedía. Todo él era desesperación. Debía ser su compañero de viaje, o de vida. Y me dolió contemplar esa cruel escena.

Al fin y al cabo, no somos tan diferentes animales y humanos, que igual nos invade el dolor y la incomprensión cuando alguien a quien queremos nos deja de forma abrupta.

domingo, 11 de mayo de 2014

La última calada

No recuerdo bien su cara. Pero tengo una imagen grabada en la mente como una fotografía: Sobre el suelo, su brazo extendido, inerte y ya frío, y a un metro escaso, también abandonado sobre el pavimento, un paquete de tabaco con la inscripción "Fumar mata".
Para quien no se hubiese creído la publicidad disuasoria de las cajetillas.

domingo, 4 de mayo de 2014

¿...Se puede...?

El uno de marzo puse un punto y aparte en mi vida. Tan lejano queda ya que parece un punto final.
Un esfuerzo ingente sin frutos. Quizás hoy piense que no mereció la pena invertir tanto, sacrificar tanto. Y puede que lleve razón. Pero yo di todo lo que estuvo en mi mano, nada me puedo reprochar.
Ahora feliz de recuperar mi vida, decidí empezar a cumplir sueños. De los grandes, pero también de los pequeños.

Ikea me lee el pensamiento


Cuando uno se marcha tanto tiempo no sabe cómo volver a tocar la puerta. Tengo tantas cosas que contarte desde que no te he vuelto a ver, he visto tanto, he disfrutado tanto. Me acordé mucho de ti, e imaginaba mientras vivía todo aquello las fotos que te enseñaría, qué te contaría, las curiosidades que me han pasado, los momentos de risas y las nuevas amistades, y todo ese nuevo mundo que he descubierto, que imaginaba y que hasta ahora no pude ver.

Ha pasado mucho tiempo. Quizás demasiado. No sabes cómo llamar a la puerta. Alzo los nudillos y la mano se presta poco decidida. Tímidamente, con sonrojo, los ojos mirando al suelo y la voz temblorosa...

"Toc, toc"
-"Hola... ¿me dejas pasar?"



domingo, 23 de febrero de 2014

A raudales



"A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humana"
Graham Greene




martes, 11 de febrero de 2014

Rain


Día de té, mantita y sofá. O de soñar con ello mientras tenga que estudiar.

Lágrimas de nubes.

El cielo ha roto aguas. Ha nacido un gran día.

sábado, 11 de enero de 2014

Cuenta atrás

No hay mejor manera de afrontar un reto ni con mayor tranquilidad que sabiendo que no tienes nada que perder. Y es así como me encuentro ahora. Tranquila. Nada que perder.




domingo, 29 de diciembre de 2013

Supersticiones aparte

Mi abuelo era muy supersticioso. Odiaba el número trece. Y un día trece fue a morirse. Ironías del destino. Quizás es que ya lo supiera sin ser consciente de ello...
Mi padre es más racional y no se dejaba llevar por supersticiones. Pero sin quererlo debió "heredarlo", y el trece casualmente marcó acontecimientos importantes en su vida, nada agradables.
Yo no soy supersticiosa, seguro que serlo trae mala suerte... Escapé del trece. Aunque a mí es el ocho el que me ha marcado negativamente momentos no deseados, curiosamente como a mi madre, debí heredarlo también. Son casualidades, pero le cogí manía a ese número...

Y sin ser supersticiosa, estoy deseando que acabe este año. Un 2013 que pasará sin pena ni gloria, un año en blanco en mi vida, que sí, que podría haber sido peor, porque los he conocido peores, pero que me deja un retrogusto amargo, como de algo que no he podido llegar a vivir del todo, a trompicones y con espacios vacíos. Un año que se ha pasado sin darme cuenta, y no sé qué hice con él. No hay nada que destacar, pero si lo hubiere no sería algo bueno. No ha sido un año especialmente malo, pero sí ha sido un año duro.

Estoy deseando izar las velas de un 2014 que espero y deseo lleno de cambios, de buenos cambios, de cosas ansiadas. O al menos de dejar de no ser. Recuperar mi vida. Estrenar un nuevo año que viene envuelto con un gran lazo rojo del que estoy deseando tirar. No me gusta poner fechas para las cosas que deseo, para lo que quiero hacer, para ponerse en marcha en el camino de la felicidad; esta vez no me ha quedado más remedio. Ni hago balances ni propósitos de año nuevo; esta vez me han salido sin querer.

Ahora sólo necesito un último esfuerzo. El uno de marzo al fin seré libre, y me faltará tiempo para disfrutar de todo eso que he pospuesto. Pase lo que pase, me daré el permiso para hacer lo que me hace feliz. Y es justamente lo que necesito.

Feliz año entrante, queridos amigos. Ojalá vosotros también lo recibáis tan llenos de ilusión. Porque es lo único que no nos puede faltar, ilusión y ganas. Y el resto viene solo...

domingo, 1 de diciembre de 2013

Je connais une planète où il y a un Monsieur cramoisi. Il n'a jamais respiré une fleur. Il n'a jamais regardé une étoile. Il n'a jamais aimé personne. Il n'a jamais rien fait d'autre que des additions. Et toute la journée il répète comme toi: "Je suis un homme sérieux! Je suis un homme sérieux!" et ça le fait gonfler d'orgueil. Mais ce n'est pas un homme, c'est un champignon! 





Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha mirado una estrella. Jamás ha querido a nadie. Nunca ha hecho más que sumas. Y todo el día anda repitiendo como tú: "¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!..." Y eso le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!

El Principito (Antoine de Saint-Exupéry)


martes, 19 de noviembre de 2013

Y no lo quería saber...



Le quise contar que fuera le estarían esperando mariposas. Que yo no tenía alas, pero se las prestaría.
Que el miedo te aleja de los peligros... y también de las mejores cosas...

Le quise decir que todo era tan cierto como mi piel, como sus labios, como nuestros cuerpos.
Que todas las palabras que torpemente siempre me faltaban las podría escuchar en latidos.
O podría leerlas también en mis ojos. Aunque seguro las leyó.

Le quise hacer saber que todo el tiempo del mundo era nuestro en aquellos minutos, en aquellas cortas horas.
Que la distancia sólo está hecha de los muros que construyésemos.
Y que todo era más fácil de lo que queríamos creer. Pero ni siquiera lo imaginamos.

Le quise deshacer, no sé si ilusa, esa capa de hielo, ese baño de metal, esa coraza adherida. "Ad herida" ...


Le quise... le quise decir que le quise...
pero tenía miedo de querer


Seguiré cerrando bares y recuerdos.
No aprenderé nunca a retirarme a tiempo.
Dormiré en la calle, besaré otros fuegos.

"Tantas cosas" (Ismael Serrano)


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