miércoles, 30 de mayo de 2012

Nuevas aficiones

Cuando pensaba que ya nada me podría sorprender, soy yo la que me sorprendo a mí misma. He descubierto una nueva afición, no sé si se puede decir así, porque solo lo he hecho una vez. Pero me ha gustado el resultado. Y ahora que por unos días voy a disponer de algo más de tiempo (solo unos días, que hay que volver a los estudios, y darle bien duro!), pienso dedicarme un poquito más a ello.

Siempre he sido una amante de las cosas de papelería. Es una atracción incomprensible. Me encantan por ejemplo las libretas, casi se puede decir que las colecciono de todas las formas y tamaños, dibujos, decoraciones... Últimamente sin llegar a usarlas, porque tengo la sensación que con lo bonitas que son, cualquier cosa que garabatease sobre ellas las podría estropear. Y para escribir tonterías ya tengo esta página, que además puedo borrar sin que queden parchetones.
Me encantan además las pegatinas originales, y los sellos de caucho. Por eso, unido a mi devoción por oriente, El Principito, Alicia en el País de las Maravillas, cuando descubrí una página que comprendía todo ello y muchas más cosas de lo más original, me volví loca. Os la aconsejo, se llama Lazycat

Enredando en el maravilloso mundo de internet descubrí, no sé cómo llegué hasta ahí, cómo poder hacer tus propios sellos de caucho, o de goma de borrar en este caso... Con lo que a mí me gustan... Y decidí probar. Sin mucha confianza en el resultado, sabiendo lo manazas que soy, que nunca se me dieron bien las manualidades, y viendo el primer resultado de otras personas no creía que fuese nada fácil. Pero, oh, sorpresa, salió mejor de lo que esperaba.



Me hizo tanta ilusión el resultado, que no pude esperar para regalárselo a mi amiga Kinycookies, fan de los cupcakes y los sellos, como yo, y que en breve abrirá una tienda donde podrá vender tooodas esas cosas ricas que ella hace. Si no podéis pasar por ella, al menos os recomiendo su blog (también hace encargos de cositas a distancia, como las galletas decoradas, por ejemplo...)

Ya estoy pensando en qué será lo próximo que me ponga a diseñar... Y creo que tengo alguna idea... Ahora que ya no me siento tan manazas, casi que me atrevo con todo!! :D

martes, 24 de abril de 2012

Sfuggendosi...

Cuando me dí cuenta se me había escapado media mañana, se me había escapado medio día, se me había escapado media vida...



jueves, 12 de abril de 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

Corazón espoleado

A menudo pienso que soy demasiado sensible. Conmigo misma, con mis cosas, pero también con todo lo que me rodea, aunque no sean situaciones de mi entorno cercano. Peco quizás de exceso de empatía, que en dosis moderadas es bueno, porque te mantiene alejado de la línea de la indiferencia, pero en dosis elevadas puede llegar a hacerte sufrir, o al menos espolearte el corazón.

Puedo parecer una exagerada, pero hasta ver los telediarios me afecta. Casi me hace sentir culpable, por tener la suerte de haber nacido en un país civilizado (aunque a veces no nos lo parezca o se nos olvide), sin guerras; donde la mujer, cada vez más, es respetada, o al menos se lucha por ello; donde abrimos el grifo y sale agua, o pulsamos el interruptor y se enciende la luz. Y dentro de este mundo civilizado puedo decir que además tengo la suerte de tener trabajo digno, un hogar confortable, llegar a fin de mes, incluso darme en ciertas ocasiones algún pequeño capricho. No me sobra, pero no puedo decir que me falte.

Y ante esta situación, no puedo evitar que se me encoja el corazón al salir del supermercado con el carro lleno, la plena abundancia no exenta de algún capricho, y encontrarme a alguien con pintas de haber tenido un trabajo hasta ayer mismo, pidiendo de forma silenciosa con la mirada y un cartel . No he podido volver a meterme el euro devuelto por el carrito en el bolsillo; no me lo permitía mi conciencia.
Me dio las gracias. Creo que debería habérselas dado yo por hacerme recordar cosas que a menudo se nos olvidan.

Esa persona podría haber sido yo. Nadie me dice que no lo pueda ser mañana.

martes, 25 de octubre de 2011

Terremoto en el alma

Hoy me he levantado tarde y sin ganas de estudiar. Mi parsimonia ha hecho que pierda la mitad de la mañana. Me pinto los ojos mientras oigo de fondo los trescientos y pico muertos que llevan en Turquía. Recuerdo aquella otra vez, hace unos diez años, que organizamos unas jornadas solidarias en la universidad para recaudar fondos para el terremoto de Turquía de entonces. Jornadas solidarias que quedaron instauradas años tras año, desde el huracán Mitch.
Hoy sólo me maquillo frente al espejo, estaré más guapa o no, disimulando las ojeras, y sintiéndome miserable por saber que mueren gente lejos, o no tan lejos, y yo sólo pienso en salir a la calle a desayunar...
Olvidando a veces, quizás a modo de supervivencia de la mente, que podrías haber sido tú... o yo...

sábado, 15 de octubre de 2011

Todo volverá...

Haré un esfuerzo. Sé que este año será un año lleno de esfuerzos. Que espero que tengan su recompensa. Y éste será el primero.
No marcharme tanto tiempo. Más te alejas, más cuesta volver.
Menos tiempo dispones, más se disfruta.
Ya lo tengo comprobado. Ahora toca pasar a la práctica.

Tengo ganas...

He vuelto de las vacaciones...

lunes, 5 de septiembre de 2011

Tú de mí? Yo de ti?

Tú y yo tenemos un problema: Siempre pensamos en los demás. El problema surge cuando "los demás" sólo piensan en sí mismos. Entonces, ¿quién se preocupa de nosotros...?

sábado, 13 de agosto de 2011

El hombre de hojalata

Tenías varios másters en despedidas
y entre las manos añicos de corazón.
No dabas abasto a repartir tiritas.
De sueños y suspiros eras cazador.


Confeso ladrón de besos no robados,
malabarista de miradas en rehabilitación.
Talón de Aquiles de la ternura no declarado,
Habitante de las letras en mil y una canción.


Como sucedáneo de los besos, abrazos.
Latidos que el frío que amabas congeló
As de guía para ti cualquier lazo
Dudar de la duda de tu frío interior










domingo, 7 de agosto de 2011

Rutinas

Hubo un tiempo en el que yo solía mirar por las noches, cenar en el balcón, caminar con la cámara en mano, cazar puestas de sol, pasear, eso, pasear, detenerme a leer y a escribir, tener menos y disfrutarlo más; sentir la vida y contarla.

Llevo dos o tres años intentando poner orden, no lo consigo nunca, y no he conseguido tampoco, buscando este orden, volver a disfrutar de todo aquello como hacía antes. De éste tiempo sólo saco la pregunta "¿qué he hecho con mis días...?" Estoy indignada con mi tiempo, no sé dónde fue a parar ni qué hice con él. Ahora, además de intentar poner orden, pierdo el tiempo buscando mi tiempo.

Tengo que coger menos el coche y disfrutar más del camino...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...