domingo, 4 de mayo de 2014

¿...Se puede...?

El uno de marzo puse un punto y aparte en mi vida. Tan lejano queda ya que parece un punto final.
Un esfuerzo ingente sin frutos. Quizás hoy piense que no mereció la pena invertir tanto, sacrificar tanto. Y puede que lleve razón. Pero yo di todo lo que estuvo en mi mano, nada me puedo reprochar.
Ahora feliz de recuperar mi vida, decidí empezar a cumplir sueños. De los grandes, pero también de los pequeños.

Ikea me lee el pensamiento


Cuando uno se marcha tanto tiempo no sabe cómo volver a tocar la puerta. Tengo tantas cosas que contarte desde que no te he vuelto a ver, he visto tanto, he disfrutado tanto. Me acordé mucho de ti, e imaginaba mientras vivía todo aquello las fotos que te enseñaría, qué te contaría, las curiosidades que me han pasado, los momentos de risas y las nuevas amistades, y todo ese nuevo mundo que he descubierto, que imaginaba y que hasta ahora no pude ver.

Ha pasado mucho tiempo. Quizás demasiado. No sabes cómo llamar a la puerta. Alzo los nudillos y la mano se presta poco decidida. Tímidamente, con sonrojo, los ojos mirando al suelo y la voz temblorosa...

"Toc, toc"
-"Hola... ¿me dejas pasar?"



domingo, 23 de febrero de 2014

A raudales



"A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humana"
Graham Greene




martes, 11 de febrero de 2014

Rain


Día de té, mantita y sofá. O de soñar con ello mientras tenga que estudiar.

Lágrimas de nubes.

El cielo ha roto aguas. Ha nacido un gran día.

sábado, 11 de enero de 2014

Cuenta atrás

No hay mejor manera de afrontar un reto ni con mayor tranquilidad que sabiendo que no tienes nada que perder. Y es así como me encuentro ahora. Tranquila. Nada que perder.




domingo, 29 de diciembre de 2013

Supersticiones aparte

Mi abuelo era muy supersticioso. Odiaba el número trece. Y un día trece fue a morirse. Ironías del destino. Quizás es que ya lo supiera sin ser consciente de ello...
Mi padre es más racional y no se dejaba llevar por supersticiones. Pero sin quererlo debió "heredarlo", y el trece casualmente marcó acontecimientos importantes en su vida, nada agradables.
Yo no soy supersticiosa, seguro que serlo trae mala suerte... Escapé del trece. Aunque a mí es el ocho el que me ha marcado negativamente momentos no deseados, curiosamente como a mi madre, debí heredarlo también. Son casualidades, pero le cogí manía a ese número...

Y sin ser supersticiosa, estoy deseando que acabe este año. Un 2013 que pasará sin pena ni gloria, un año en blanco en mi vida, que sí, que podría haber sido peor, porque los he conocido peores, pero que me deja un retrogusto amargo, como de algo que no he podido llegar a vivir del todo, a trompicones y con espacios vacíos. Un año que se ha pasado sin darme cuenta, y no sé qué hice con él. No hay nada que destacar, pero si lo hubiere no sería algo bueno. No ha sido un año especialmente malo, pero sí ha sido un año duro.

Estoy deseando izar las velas de un 2014 que espero y deseo lleno de cambios, de buenos cambios, de cosas ansiadas. O al menos de dejar de no ser. Recuperar mi vida. Estrenar un nuevo año que viene envuelto con un gran lazo rojo del que estoy deseando tirar. No me gusta poner fechas para las cosas que deseo, para lo que quiero hacer, para ponerse en marcha en el camino de la felicidad; esta vez no me ha quedado más remedio. Ni hago balances ni propósitos de año nuevo; esta vez me han salido sin querer.

Ahora sólo necesito un último esfuerzo. El uno de marzo al fin seré libre, y me faltará tiempo para disfrutar de todo eso que he pospuesto. Pase lo que pase, me daré el permiso para hacer lo que me hace feliz. Y es justamente lo que necesito.

Feliz año entrante, queridos amigos. Ojalá vosotros también lo recibáis tan llenos de ilusión. Porque es lo único que no nos puede faltar, ilusión y ganas. Y el resto viene solo...

domingo, 1 de diciembre de 2013

Je connais une planète où il y a un Monsieur cramoisi. Il n'a jamais respiré une fleur. Il n'a jamais regardé une étoile. Il n'a jamais aimé personne. Il n'a jamais rien fait d'autre que des additions. Et toute la journée il répète comme toi: "Je suis un homme sérieux! Je suis un homme sérieux!" et ça le fait gonfler d'orgueil. Mais ce n'est pas un homme, c'est un champignon! 





Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha mirado una estrella. Jamás ha querido a nadie. Nunca ha hecho más que sumas. Y todo el día anda repitiendo como tú: "¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!..." Y eso le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!

El Principito (Antoine de Saint-Exupéry)


martes, 19 de noviembre de 2013

Y no lo quería saber...



Le quise contar que fuera le estarían esperando mariposas. Que yo no tenía alas, pero se las prestaría.
Que el miedo te aleja de los peligros... y también de las mejores cosas...

Le quise decir que todo era tan cierto como mi piel, como sus labios, como nuestros cuerpos.
Que todas las palabras que torpemente siempre me faltaban las podría escuchar en latidos.
O podría leerlas también en mis ojos. Aunque seguro las leyó.

Le quise hacer saber que todo el tiempo del mundo era nuestro en aquellos minutos, en aquellas cortas horas.
Que la distancia sólo está hecha de los muros que construyésemos.
Y que todo era más fácil de lo que queríamos creer. Pero ni siquiera lo imaginamos.

Le quise deshacer, no sé si ilusa, esa capa de hielo, ese baño de metal, esa coraza adherida. "Ad herida" ...


Le quise... le quise decir que le quise...
pero tenía miedo de querer


Seguiré cerrando bares y recuerdos.
No aprenderé nunca a retirarme a tiempo.
Dormiré en la calle, besaré otros fuegos.

"Tantas cosas" (Ismael Serrano)


lunes, 18 de noviembre de 2013

Todo lo que sube tiene que bajar

La espuma de la cerveza
Las mareas con la luna
La desilusión de la certeza
Grano de arena en la duna

La mentira en educadas palabras
Los sueños que vuelan alto
El nudo en la garganta
Las mariposas en el estómago


lunes, 11 de noviembre de 2013

La noche de los cristales rotos

Tal noche como la madrugada pasada, del 9 al 10 de noviembre de hace 75 años, sucedió la que se conoce como "La noche de los cristales rotos" Un linchamiento contra el pueblo judío, en el que se atracaron sus negocios, y destrozaron sinagogas, ataques que posteriormente se han llegado a considerar como el inicio del holocausto. Los cristales rotos hacen referencia a la cantidad de vidrio que cubrían las calles, pertenecientes a escaparates hechos añicos de los negocios y edificios de propiedad judía.

Casualmente hace unos días vi la película "La zona gris". Basada en la historia de los sonderkommandos judíos que se dedicaban en el campo de concentración de Auschwitz a trabajar en los hornos crematorios y cámaras de gas, a donde conducían al resto de prisioneros, a veces amigos y familiares, hacia su condena. A cambio recibían algún pequeño trato de favor, que duraría tan solo 3 ó 4 meses más, hasta que también ellos eran ejecutados y sustituidos por un nuevo comando.

Imagen: Dentro de una cámara de gas de Auschwitz


Lo que más me impresionó de la película no es la crudeza del relato. No es quedarme impactada cómo ellos mismos guiaban a sus compañeros hasta la muerte. No es ver la deshumanización del ser humano. Que también. Lo que más me impactó de todo ello es saber que todo eso ocurrió realmente. Y no llegar a comprender el porqué. El cómo se puede llegar hasta ahí. Los motivos. Qué puede haber que justifique tal barbarie. Nadie podrá darme una respuesta. Porque no la hay.

Precisamente ese mismo día, antes de ver la película, hablé escuetamente del tema en un comentario que un admirado bloguero podrá ver reconocido:
"No entiendo las guerras. Parece una frase hecha, pero es cierto que no entiendo cómo la avaricia y la codicia llegan a provocar muertes y más muertes. Porque tras un ideal, tras una religión, tras cualquier excusa que lleva a una guerra, siempre se esconden detrás el ansia de poder y riqueza. Y la disfrazan con argumentos; pero a mí los argumentos no me engañan"
(siento copiarlo literalmente, pero a veces me inspiro más al comentar que al intentar compartir lo que pienso o siento en mi blog)

Y es, siempre, la misma historia. La historia de todas las guerras. La incomprensible historia de todas las guerras...

lunes, 4 de noviembre de 2013

El tiempo que en la piel se dibuja


Por delante amarillos, otoño. Atrás dejamos el verde, vivo verano. 
Y estrenamos nuevas nostalgias
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...