domingo, 8 de julio de 2012

Mis manos con color

Ahora por ejemplo, me ha dado por el color.




Y por hacer las cosas yo. Con mucho color




E intentar hacer cosas nuevas. Cosas que no podría haber imaginado.Siempre fui una manazas




Enamorada desde pequeña de los artículos de papelería, me fascinaban los sellos de caucho. De mayor me aficioné también a la repostería. Y ahora mezclo todas mis aficiones con la nueva de intentar hacer otras cosas con mis manos. Satisfecha.




Ahora no es antes

Intento volver a escribir como antes, pero exactamente como antes es imposible que escriba. Por eso quizás no pase por aquí a menudo. Porque me exijo eso, pensando que es lo que se espera de mí. Y ya no me sale.  Ya no es igual.
Algo pasó hace algún tiempo, algo se rompió dentro de mí. Desde entonces, lo he estado pensando, ya no escribo como antes. Ni en la forma, ni en la continuidad, ni en los contenidos. Han cambiado mis costumbres. Y me está costando aceptarlo.

Quizás vuelva a escribir como antes del antes, como empezó todo la primera vez que pasé por aquí sin saber exactamente a qué venía; o fue más bien por allí, porque era otro lugar. Un principio sin expectativas; un juego casi. Cuánto hace ya de aquello... Cómo pasa el tiempo...

Hoy he decidido asumirlo. Que es diferente. Que es así como me tiene que salir. No rebuscar, dejar que surja. Sea lo que sea.

Esto es un borrón y cuenta nueva. Dejarme llevar, fluir. Aunque no sean cosas extremadamente bonitas, aunque sea un día a día sin interés, un diario de alguien más. Aunque simplemente sea yo. Y disfrutarlo.

Pues eso.

No quiero ser el esqueleto de un perro que espera atado

martes, 12 de junio de 2012

Sequía


A veces no escribo por no sangrar. No quiero que se me olvide ser feliz. No quiero que me ahogue la melancolía.



miércoles, 30 de mayo de 2012

Nuevas aficiones

Cuando pensaba que ya nada me podría sorprender, soy yo la que me sorprendo a mí misma. He descubierto una nueva afición, no sé si se puede decir así, porque solo lo he hecho una vez. Pero me ha gustado el resultado. Y ahora que por unos días voy a disponer de algo más de tiempo (solo unos días, que hay que volver a los estudios, y darle bien duro!), pienso dedicarme un poquito más a ello.

Siempre he sido una amante de las cosas de papelería. Es una atracción incomprensible. Me encantan por ejemplo las libretas, casi se puede decir que las colecciono de todas las formas y tamaños, dibujos, decoraciones... Últimamente sin llegar a usarlas, porque tengo la sensación que con lo bonitas que son, cualquier cosa que garabatease sobre ellas las podría estropear. Y para escribir tonterías ya tengo esta página, que además puedo borrar sin que queden parchetones.
Me encantan además las pegatinas originales, y los sellos de caucho. Por eso, unido a mi devoción por oriente, El Principito, Alicia en el País de las Maravillas, cuando descubrí una página que comprendía todo ello y muchas más cosas de lo más original, me volví loca. Os la aconsejo, se llama Lazycat

Enredando en el maravilloso mundo de internet descubrí, no sé cómo llegué hasta ahí, cómo poder hacer tus propios sellos de caucho, o de goma de borrar en este caso... Con lo que a mí me gustan... Y decidí probar. Sin mucha confianza en el resultado, sabiendo lo manazas que soy, que nunca se me dieron bien las manualidades, y viendo el primer resultado de otras personas no creía que fuese nada fácil. Pero, oh, sorpresa, salió mejor de lo que esperaba.



Me hizo tanta ilusión el resultado, que no pude esperar para regalárselo a mi amiga Kinycookies, fan de los cupcakes y los sellos, como yo, y que en breve abrirá una tienda donde podrá vender tooodas esas cosas ricas que ella hace. Si no podéis pasar por ella, al menos os recomiendo su blog (también hace encargos de cositas a distancia, como las galletas decoradas, por ejemplo...)

Ya estoy pensando en qué será lo próximo que me ponga a diseñar... Y creo que tengo alguna idea... Ahora que ya no me siento tan manazas, casi que me atrevo con todo!! :D

martes, 24 de abril de 2012

Sfuggendosi...

Cuando me dí cuenta se me había escapado media mañana, se me había escapado medio día, se me había escapado media vida...



jueves, 12 de abril de 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

Corazón espoleado

A menudo pienso que soy demasiado sensible. Conmigo misma, con mis cosas, pero también con todo lo que me rodea, aunque no sean situaciones de mi entorno cercano. Peco quizás de exceso de empatía, que en dosis moderadas es bueno, porque te mantiene alejado de la línea de la indiferencia, pero en dosis elevadas puede llegar a hacerte sufrir, o al menos espolearte el corazón.

Puedo parecer una exagerada, pero hasta ver los telediarios me afecta. Casi me hace sentir culpable, por tener la suerte de haber nacido en un país civilizado (aunque a veces no nos lo parezca o se nos olvide), sin guerras; donde la mujer, cada vez más, es respetada, o al menos se lucha por ello; donde abrimos el grifo y sale agua, o pulsamos el interruptor y se enciende la luz. Y dentro de este mundo civilizado puedo decir que además tengo la suerte de tener trabajo digno, un hogar confortable, llegar a fin de mes, incluso darme en ciertas ocasiones algún pequeño capricho. No me sobra, pero no puedo decir que me falte.

Y ante esta situación, no puedo evitar que se me encoja el corazón al salir del supermercado con el carro lleno, la plena abundancia no exenta de algún capricho, y encontrarme a alguien con pintas de haber tenido un trabajo hasta ayer mismo, pidiendo de forma silenciosa con la mirada y un cartel . No he podido volver a meterme el euro devuelto por el carrito en el bolsillo; no me lo permitía mi conciencia.
Me dio las gracias. Creo que debería habérselas dado yo por hacerme recordar cosas que a menudo se nos olvidan.

Esa persona podría haber sido yo. Nadie me dice que no lo pueda ser mañana.

martes, 25 de octubre de 2011

Terremoto en el alma

Hoy me he levantado tarde y sin ganas de estudiar. Mi parsimonia ha hecho que pierda la mitad de la mañana. Me pinto los ojos mientras oigo de fondo los trescientos y pico muertos que llevan en Turquía. Recuerdo aquella otra vez, hace unos diez años, que organizamos unas jornadas solidarias en la universidad para recaudar fondos para el terremoto de Turquía de entonces. Jornadas solidarias que quedaron instauradas años tras año, desde el huracán Mitch.
Hoy sólo me maquillo frente al espejo, estaré más guapa o no, disimulando las ojeras, y sintiéndome miserable por saber que mueren gente lejos, o no tan lejos, y yo sólo pienso en salir a la calle a desayunar...
Olvidando a veces, quizás a modo de supervivencia de la mente, que podrías haber sido tú... o yo...

sábado, 15 de octubre de 2011

Todo volverá...

Haré un esfuerzo. Sé que este año será un año lleno de esfuerzos. Que espero que tengan su recompensa. Y éste será el primero.
No marcharme tanto tiempo. Más te alejas, más cuesta volver.
Menos tiempo dispones, más se disfruta.
Ya lo tengo comprobado. Ahora toca pasar a la práctica.

Tengo ganas...

He vuelto de las vacaciones...
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