sábado, 15 de octubre de 2011

Todo volverá...

Haré un esfuerzo. Sé que este año será un año lleno de esfuerzos. Que espero que tengan su recompensa. Y éste será el primero.
No marcharme tanto tiempo. Más te alejas, más cuesta volver.
Menos tiempo dispones, más se disfruta.
Ya lo tengo comprobado. Ahora toca pasar a la práctica.

Tengo ganas...

He vuelto de las vacaciones...

lunes, 5 de septiembre de 2011

Tú de mí? Yo de ti?

Tú y yo tenemos un problema: Siempre pensamos en los demás. El problema surge cuando "los demás" sólo piensan en sí mismos. Entonces, ¿quién se preocupa de nosotros...?

sábado, 13 de agosto de 2011

El hombre de hojalata

Tenías varios másters en despedidas
y entre las manos añicos de corazón.
No dabas abasto a repartir tiritas.
De sueños y suspiros eras cazador.


Confeso ladrón de besos no robados,
malabarista de miradas en rehabilitación.
Talón de Aquiles de la ternura no declarado,
Habitante de las letras en mil y una canción.


Como sucedáneo de los besos, abrazos.
Latidos que el frío que amabas congeló
As de guía para ti cualquier lazo
Dudar de la duda de tu frío interior










domingo, 7 de agosto de 2011

Rutinas

Hubo un tiempo en el que yo solía mirar por las noches, cenar en el balcón, caminar con la cámara en mano, cazar puestas de sol, pasear, eso, pasear, detenerme a leer y a escribir, tener menos y disfrutarlo más; sentir la vida y contarla.

Llevo dos o tres años intentando poner orden, no lo consigo nunca, y no he conseguido tampoco, buscando este orden, volver a disfrutar de todo aquello como hacía antes. De éste tiempo sólo saco la pregunta "¿qué he hecho con mis días...?" Estoy indignada con mi tiempo, no sé dónde fue a parar ni qué hice con él. Ahora, además de intentar poner orden, pierdo el tiempo buscando mi tiempo.

Tengo que coger menos el coche y disfrutar más del camino...

sábado, 6 de agosto de 2011

Dreamland

Mis sueños son raros, siempre, muy raros.

Visito ciudades conocidas que en sueños son las mismas, pero son diferentes. He vuelto una y otra vez a esas ciudades imaginarias que tienen nombre real y las calles que me invento. Me las conozco ya como las de verdad. Sus rincones, sus bares, bares que no existen pero que en sueños recomiendo cuál es el mejor.

Te puedo hablar de esa tetería imaginaria en la que servían y vendían té de donde salieron volando murciélagos. Recuerdo también un lugar de comida rápida y barata donde estaban riquísimos los postres. Un centro comercial y su parking, donde no vimos la película de cine por algún problema que ahora no recuerdo. La casa que compartía mi amiga, y la bici, aunque mi amiga nunca ha vivido en una casa así. Salir a buscar a alguien de su trabajo, estar en casa de sus padres y conocer a su madre; aunque la casa de sus padres nunca tuvo ese balcón lleno de plantas, ni esa cafetería al lado, ni su madre era así. Pero me gustó haberle caído tan bien.

En mis sueños todo es muy real. Tan real como que ahí, en ese lugar, existen. Todo sigue igual cuando vuelvo, cuando duermo y viajo allí.

Hoy incluso soñé que mi madre llevaba una vida loca y tenía un amante, Jacobo, el del segundo, alguien con mucho dinero y con una finca; finca que no existe. No existe siquiera ese Jacobo. Lo del amante no lo sé, pero no lo creo, lo dudo mucho. El resto de los detalles son aun más incomprensibles, sin pies ni cabeza. No los cuento porque dudaríais en ingresarme en un manicomio, y no os quiero poner en esa tesitura.

En el fondo, creo que soy una Alicia en su País de las Maravillas...

viernes, 5 de agosto de 2011

Vino, vio (probó) y venció

Ayer me invitaron a una cata de vinos. No soy ninguna entendida, todo lo contrario. Mi frase es "no entiendo mucho de vinos, pero sé lo que me gusta"
Cuatro vinos más uno de sorpresa. Presentación en exclusiva ante el público. Me bebí una copa de vino que a precio de distribución puede salir por unos 45€, llegando a alcanzar los 100-150€ en el restaurante. Edición limitada, 1.800 botellas si no recuerdo mal. Un vino perfecto, con un color espectacular, aroma y gusto indiscutibles. ¿Lo peor? Que me gustó demasiado, y no soy rica. Aun así creo que, aunque me cueste el esfuerzo y parezca de locos, una botella compraré para una ocasión que lo merezca, por mucho que no me entre en la cabeza que un vino pueda llegar a valer tanto. Me ha dejado hipnotizada. Creo que es el mejor vino que haya probado nunca. Di-vino!!




Y si no me doy esos caprichos de "porque yo lo valgo", ¿quién lo hará por mí si no...?

sábado, 30 de julio de 2011

Besos de película


Vio la película que le comenté y me contó un secreto. Ssssh, no se lo diré a nadie...

Me hizo sentir bien que encontrase en mí esa confianza. Supongo que conoces esa sensación. Es como si fueras, al menos un poquito, importante para alguien. Me resultó curioso que casi sin conocernos, de la noche a la mañana, y nunca mejor dicho, ni de forma más literal, empezó a confesarme muchas de sus cosas, "no sé por qué te cuento ésto", mientras yo me callaba algún secreto, y seguro que él muchos más.

No le conté lo especial que era para mí esa película, era algo que sólo sabía otra persona; 
mientras, él me contaba que viéndola recordó aquellos besos, que añoraba aquellos besos. Aquellos en los que sientes, dulcemente, el alma del otro en los labios, aunque sólo te la ofrezca por esos instantes. La dulzura que se mezcla con la intensidad. La intensidad del sentir. Los besos de película que se dan en la realidad.

Y yo, que le había creído un malabarista de las miradas, un ladrón de besos no robados, y repartidor de suspiros, tuve delante el talón de Aquiles de su ternura; y ante su vulnerabilidad confesa, sólo supe responderle "Sé de qué besos hablas". Lo sabía realmente. Los recordé en ese mismo instante y quise volver a sentirlos.

Él me contaba sus secretos y yo no supe, no pude, decirle que arrastraba un alma de Diógenes de los recuerdos. Aunque ya lo sepa. Sin haber dicho nada.

(Ahora ya lo sabes...)



Una de mis canciones preferidas sin duda alguna...

domingo, 24 de julio de 2011

Playa del norte

El ansia de la gente por un rayito de sol. 
Y yo, temblando de frío, con el pelo revuelto por un vendaval, no podía más que contemplar incrédula a esos bañistas temerarios y sedientos de un verano que aun tardaría en llegar.

domingo, 17 de julio de 2011

Intentándolo de nuevo

Cuando Facebook amenaza con hacer morir de inanición este lugar (siempre fue más fácil escribir chorradas sin trascendencia en pocos caracteres). Y el tiempo mal gestionado, y los días lejos disfrutando, y el trabajo o los dolores de cabeza cuando tengo un ratito como es ahora. Pero sobre todo mis excusas.

(Con tooodo lo que yo tengo por ahí guardado...)

Vuelta y vuelta

Cuando las vacaciones duran más allá de pasado el tiempo de reincorporarse al trabajo

Aun no he vuelto a mis amables rutinas, a pesar de que terminó el tiempo de ocio. Necesito tiempo para volver a mi normalidad, a pesar de que lo estoy deseando. Aunque quizás mi normalidad, me temo, sea esta.

Que soy un desastre, lo reconozco, soy un desastre. Y lo peor es que no tengo remedio. Y lo peor, es que no sé si quiero tenerlo...

Poco a poco...
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